A base de luz natural, un conjunto de nanotubos es capaz de convertir una mezcla de dióxido de carbono y vapor de agua en gas natural a un ritmo sin precedentes.
Este dispositivo ofrece una nueva forma de obtener dióxido de carbono de la atmósfera y convertirlo en combustible o en otros químicos para detener el efecto de emisiones de combustibles fósiles en el clima mundial, dice Craig Grimes, de la universidad estatal de Pennsylvania.
Aunque otros grupos de investigación han desarrollado métodos para convertir CO2 en compuestos órganicos como métano utilizando frecuentemente nanopartículas de dioxido de titanio como catalizadores, ellos necesitan luz ultravioleta para llevar a cabo las reacciones.
Los avances de investigación han desarrollado un método que trabaja con la mas amplia gama de frecuencias dentro de la luz solar.
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